Un proceso infinito, quizás no; el de la vida del ser humano. Un proceso establecido por la adversidad, el de la vida de un humano. Ver la luz y deleitar aire fresco después de un llanto, para dominar el mundo y la generalidad social, obligado a vivir como las criaturas que lo llevaron hasta ahí. ¿Alguien le preguntó, después de enseñarle lo que venia, si estaba seguro que quería nacer? Lleno de tristeza luego de flotar en el aire para personificar un cuerpo de piel, sangre y huesos; se ve un nuevo y diminuto ser, preso en su cuerpo. Proyectando la mente para sacar virtud en la carrera para crecer. Entrenando el cuerpo para no dejar de estar. Uno entre tantos; ínfimo detalle de la sociedad, invisible.
Tomar un bulevar casi definitivo entre tantas oportunidades creadas inevitablemente, para mantenernos de lo que se viene. Esperar constantemente el futuro, que no existe; dejando en el pasado (que ya no existe), lo que ya no existe; sin enterarnos nunca donde estamos parados, porque no estamos en ningún proceso. ¿En dónde está la ilusión de la que todos hablan? ¿Y el deseo una vez cumplido? ¿En donde están las promesas? y si no existiera la memoria, ¿Existiríamos nosotros?
Nacer ¿sirve?
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